La Nueva Medicina Germánica

Un poco de historia:

Hace más de veinte años, el Dr. Ryke Geerd Hamer, un doctor alemán con oficina en Roma, Italia, recibió un llamado telefónico en medio de la noche. Su hijo Dirk, de 17 años había sido baleado durante sus vacaciones en el Mediterráneo. Tres meses más tarde Dirk murió y poco después, el Dr. Hamer, quien había sido sano durante toda su vida, pero totalmente abrumado por esta catástrofe, descubrió que sufría de un cáncer testicular. Sospechando que esto no era mera coincidencia, decidió investigar las historias personales de los pacientes de cáncer para ver si es que habían sufrido algún choque conflictivo, angustia o trauma anteriormente a su enfermedad.

Sobre la base de que todos los eventos corporales son controlados desde el cerebro, analizó los escáneres cerebrales de sus pacientes y los comparó con sus registros médicos. Ésta fue una aproximación enteramente nueva. Hasta ese entonces, ningún estudio había examinado el origen de la enfermedad en el cerebro y el rol de éste como mediador entre nuestras emociones y un órgano enfermo.

Con el tiempo, el Dr. Hamer finalmente consiguió demostrar que la enfermedad solamente es causada por un choque que nos sorprende totalmente desprevenidos. Este último concepto es muy importante. Si de alguna forma conseguimos prepararnos para el evento chocante, evitaremos enfermarnos. De hecho, el Dr. Hamer prefiere no decir ‘cáncer’. Más bien, es una respuesta biológica especial a una situación insólita, y cuando la situación de ‘shock’ se resuelve, el cuerpo se apresa para volver a lo normal.

Él estableció que tal choque repentino afecta no solo a la psique, sino también al mismo tiempo (visible en un escáner cerebral) a la parte del cerebro que corresponde biológicamente al trauma específico. Que el cuerpo responda al evento inesperado con un crecimiento tumoral (cáncer), con una degeneración tisular, o con una pérdida funcional, está determinado por el tipo exacto de conflicto traumático.

La Nueva Medicina Germánica ® ofrece una comprensión completamente nueva de lo que llamamos comúnmente ”enfermedad“ y tiene un índice de éxito del 92%.

La investigación del Dr. Hamer desbarata radicalmente la doctrina central de la medicina convencional, la cual dice que las enfermedades son el resultado del mal funcionamiento del organismo. El Dr. Hamer ha sido perseguido e intimidado por más de 20 años. La prensa y la medicina establecida no paran de difamar al Dr. Hamer y su trabajo. Es retratado como charlatán y como curador milagroso quien niega a los pacientes con cáncer los tratamientos convencionales (particularmente la quimioterapia).

 

El Dr.Hamer ha pagado el precio por cuestionar el viejo dogma.

En 1981 presentó sus descubrimientos a la Facultad de Medicina de la Universidad de Tübingen como tesis post doctoral, pero hasta el día de hoy, la Universidad ha rehusado probar la investigación a pesar de su obligación legal a hacerlo. Similarmente, la medicina oficial rehúsa aprobar sus descubrimientos a pesar de 28 verificaciones realizadas por parte tanto de médicos como de asociaciones profesionales.

Poco después de haber entregado su tesis, le fue dado el ultimátum de renegar de sus descubrimientos o ver revocado su contrato con la clínica universitaria.
Después de su expulsión, se retiró a su práctica privada donde continuó con su investigación. Varios intentos por abrir una clínica privada fallaron debido a esfuerzos concertados para oponérsele.

En 1986, a pesar de que su trabajo científico nunca había sido desaprobado, al Dr. Hamer le fue retirada su licencia médica sobre la base de que rehusó conformarse con los principios de la medicina convencional. Pero estuvo determinado a continuar su trabajo y para 1987 fue capaz de expandir su descubrimiento a prácticamente todas las enfermedades conocidas en la medicina.

Cumplió 12 meses de prisión en Alemania de 1997 a 1998, después de lo cual se refugió en España, donde abrió otra clínica. En 2004 la policía lo detuvo en su domicilio en Málaga (España) y fue encarcelado en Madrid, para Octubre de 2004 fue extraditado a Francia, donde era reclamado para cumplir una sentencia de cárcel de 3 años. Salió de la cárcel francesa en febrero de 2006.

En marzo de 2007 se trasladó a Noruega y hasta ahora ha sido capaz de confirmar sus descubrimientos originales con más de 40.000 estudios de caso.

Aitor Hernández
Últimas entradas de Aitor Hernández (ver todo)

Deja un comentario

14 + diecinueve =

Abrir chat